César Campos - Conciencia Ciudadana

Prospectiva

El futuro puede resultar de una quimera o de un proyecto. Los proyectos de fe -sin distinción- construyen el reino de la igualdad por el amor, los socialistas utopistas, el reino de la igualdad por vocación y razón, los marxistas, el reino de la igualdad por coerción. El capitalismo solo tiene presente, no tiene proyecto final.

El futuro de nuestras sociedades es de la manera como sus ciudadanos conscientes lo imaginamos y desplegamos energías para construirlo. Sin proyectos globales, con proyectos locales de construcción del futuro, los escenarios de realidades dispersas, sin orden, que los analistas integran como tendencias. Mas, los proyectos con destino claro, que una ciudadanía consciente construye, son partes materializadas, confluyendo en un todo.

¿Es posible proyectos de sociedad que integren intereses diversos? No hay futuro común sin esa condición. La esperanza de vida alta y el crecimiento indetenible de la población no deja opción. Ello empujará a los pueblos hacia un nuevo contrato social de escala global y nuevos contratos de escala local.

La lucha por el nuevo contrato social y el proyecto de escala local, es también la lucha por el poder.  La lucha por el poder en las democracias imperfectas, pondrá en primer orden la lucha ideológica, que se enfoca en un poco de atracción vital de los extremos hacia el centro. Esta es la tarea de toda persona dotado de conciencia ciudadana.